Esta semana que ya se termina y da comienzo a la estúpida semana patriótica ha sido de gran provecho intelectual para este servidor... he aprendido de varias fuentes diversas cosas que serían de gran interés para este espacio, mas, los haré esperar un poco… hoy me limitaré a hacer un análisis de la genialidad de los constantes cambios que pasan en las relaciones…
El título hace referencia a una frase atribuida a Heráclito, un filósofo presocrático… el cual decía que el TODO es UN SOLO SER… EN CONSTANTE CAMBIO… dicho concepto me hizo reflexionar… y en este blog, me parece aplicable su teoría.
Comenzando, me parece importante resaltar lo de los cambios, porque son cosas que SIEMPRE PASAN, muy aparte del carácter de la chica, si es voluble o no… los cambios escapan a estas normas… a veces piensas que ya todo está como tu quieres… y sin hacer nada, todo se hace añicos… o al revés, piensas que todo se terminó y no hay más que hacerle y de pronto las cosas se arreglan… ¿Qué fuerzas actuarán en el mundo para que esos cambios se den? No lo sé, pero daría muchas cosas por entender un poco de eso…
Cerrando nuestro campo de estudio, para hacer más específico el post, nos centraremos en los cambios de las chicas… no los fisiológicos (no sean enfermos)… me refiero a aquellos cambios que hacen que de un momento a otro su ánimo cambie y muchas veces no sabes por qué y lo peor de todo… a veces sí sabes el porqué pero no le encuentras sentido al cambio de ánimo… yo creo q esto sucede muy a menudo…. Remitiéndome a los casos de amigos míos, por ejemplo, un día *ella* se muestra muy linda contigo y al día siguiente escapa de ti, sin la menor explicación… ese tipo de conductas destruyen tu pequeña mente si eres una persona que siempre está buscando el porqué de las cosas (como yo)… pero esta semana también aprendí algo importante… no siempre se necesita un porqué para entender algo… vale con creer en la otra persona, aceptar que las cosas se han dado así y si están mal, no mirar hacia atrás, sino tratar de arreglarlas mirando hacia adelante.
A veces hay otro tipo de cambios… como los cambios en tu conducta… que, como ya mencioné en otro post, se dan cuando crece el sentimiento por *ella*… estos cambios se dan en tu conducta para/con otras chicas…
Otras veces simplemente cambias o mejor dicho, corriges algunas actitudes estúpidas, por ejemplo, dejas de ser tan flojo, tan inmaduro, tan despistado…
… y por último… una cosa que me dijeron mis amigas… cuando estás enamorado de una chica, te cambia la expresión, no sé si lo dicen por joda, o de verdad lo notan, pero así dicen… en fin… el universo de las relaciones chico-chica está plagado de cambios… buenos y malos… la cuestión es saberlos llevar y evitar hacer planes, puesto que gracias a los impredecibles cambios tus planes suelen correr el riesgo de ser un fracaso…lo que será materia de otro post… xD…
Infelices fiestas patrias para todos!
domingo, 27 de julio de 2008
miércoles, 16 de julio de 2008
20º extrañándote!
En estos mismos instantes estoy pensando en qué se basará este post, mientras escucho “el himno” de Difonía, espero que se me ocurra algo interesante…
Aquí va:
Muchos de nosotros tenemos un gran problema cuando estamos “templados”, me refiero al hecho de extrañar, pero no un simple extrañar, sino, hasta extrañar aquellas actitudes molestas y lo peor de *ella*, no sabría si llamarlo masoquismo, pero no encuentro otro término. Sin querer ofender a ninguna fémina, muy por el contrario, pues gracias a cada una de ellas existe este blog, procederé a tratar muchas de las actitudes que bien podrían ganarse nuestro ODIO, pero que sin embargo… extrañamos…
- Que no se ría de tus chistes… es que tú te crees chistoso, a pesar de que sabes que haces unos chistes realmente imbéciles, esperas que *ella* se ría, porque en fin, pasa por tu pequeño cerebro que *ella* te hará el favor, pero NO!, *ella* te mira con desprecio y dice: ya y? … o … eso te parece chistoso?... o … te comprendo, te comprendo!.
- Que hable con otras chicas “en clave” delante de ti, es decir, a veces comienzan a hablar cosas que tú no entiendes y encima evitan decir nombres como si tú fueras un chismoso…
- La maldita manía de no decir que le pasa… puede estar con una cara de “te odio imbécil” … y tú: te pasa algo¿?... y *ella*: NADA!... y su respuesta es irreflexible!... aunque preguntes mil veces siempre te dirá que no pasa nada…
- Siempre quiere tener la razón, no importa que no la tenga, solamente por el hecho de querer ganarte se entercará en que su argumento es el válido y que lo que tu dices carece de sentido…
- Las indescifrables señales que supuestamente deberías interpretar, pero casi nunca atinas a entender…
- Su lenguaje “entre líneas” el típico “no” que en realidad es “si” y viceversa…
- Que cambie de humor de un minuto a otro posiblemente por algo q dijiste, pero, aunque te des cuenta de que dijiste algo, a *ella* no se le da la gana de admitir que fue por eso.
- Cuando te manda: no tomes eso!, ponte chompa!, ya comiste?... los momentos en que aflora su complejo de madre y tú tienes que hacer caso para que no reniegue.
- Cuando no da una señal de vida y tú, muerto por verla, tienes que ingeniártela para que le llegue un mensaje tuyo de manera caleta como para que no sepa que la extrañas… demonios!!!
Esas y muchas cosas más cosas antipáticas son las que también extrañamos de *ellas*… bien tristes para extrañar eso pero bueno, así es pues…
Y como siempre digo: “las mujeres son complicadas”…
Aquí va:
Muchos de nosotros tenemos un gran problema cuando estamos “templados”, me refiero al hecho de extrañar, pero no un simple extrañar, sino, hasta extrañar aquellas actitudes molestas y lo peor de *ella*, no sabría si llamarlo masoquismo, pero no encuentro otro término. Sin querer ofender a ninguna fémina, muy por el contrario, pues gracias a cada una de ellas existe este blog, procederé a tratar muchas de las actitudes que bien podrían ganarse nuestro ODIO, pero que sin embargo… extrañamos…
- Que no se ría de tus chistes… es que tú te crees chistoso, a pesar de que sabes que haces unos chistes realmente imbéciles, esperas que *ella* se ría, porque en fin, pasa por tu pequeño cerebro que *ella* te hará el favor, pero NO!, *ella* te mira con desprecio y dice: ya y? … o … eso te parece chistoso?... o … te comprendo, te comprendo!.
- Que hable con otras chicas “en clave” delante de ti, es decir, a veces comienzan a hablar cosas que tú no entiendes y encima evitan decir nombres como si tú fueras un chismoso…
- La maldita manía de no decir que le pasa… puede estar con una cara de “te odio imbécil” … y tú: te pasa algo¿?... y *ella*: NADA!... y su respuesta es irreflexible!... aunque preguntes mil veces siempre te dirá que no pasa nada…
- Siempre quiere tener la razón, no importa que no la tenga, solamente por el hecho de querer ganarte se entercará en que su argumento es el válido y que lo que tu dices carece de sentido…
- Las indescifrables señales que supuestamente deberías interpretar, pero casi nunca atinas a entender…
- Su lenguaje “entre líneas” el típico “no” que en realidad es “si” y viceversa…
- Que cambie de humor de un minuto a otro posiblemente por algo q dijiste, pero, aunque te des cuenta de que dijiste algo, a *ella* no se le da la gana de admitir que fue por eso.
- Cuando te manda: no tomes eso!, ponte chompa!, ya comiste?... los momentos en que aflora su complejo de madre y tú tienes que hacer caso para que no reniegue.
- Cuando no da una señal de vida y tú, muerto por verla, tienes que ingeniártela para que le llegue un mensaje tuyo de manera caleta como para que no sepa que la extrañas… demonios!!!
Esas y muchas cosas más cosas antipáticas son las que también extrañamos de *ellas*… bien tristes para extrañar eso pero bueno, así es pues…
Y como siempre digo: “las mujeres son complicadas”…
domingo, 13 de julio de 2008
19º chicas imposibles...
Analizando con una amiga que podía escribir en este episodio del blog, acordamos como buen tema tratar algo que se da muy a menudo, por lo menos, desde mi punto de vista, aquellos amores platónicos, que nunca se dan, o mejor dicho: NO DEBERIAN DARSE… en fin, comencemos…
Pasa que en el “gran mar de chicas” podemos encontrar de todo!... y tanta es la variedad que también encontramos aquellos “peces” que no podemos pescar… que se nos hacen imposibles, o mejor dicho, PROHIBIDOS, lo que los hace aun más valiosos…
Dejando el plano metafórico y utilizando palabras más simples, hay chicas que no son accesibles a algunos de nosotros, por las diferentes condiciones que se nos presentan en el camino… las que según yo resaltan más:
- Las chicas de años superiores, si estás en la universidad sucede esto, sobretodo si tú eres un pequeño cachimbo aún perdido y sin acostumbrarte a la vida universitaria, estás prácticamente anulado de la visión amorosa de cualquier chica de año superior… esto se debe a que gracias a que ella tiene más conocimiento que tú en temas de mutuo interés, tú serás menos entretenido para *ella*, es decir, preferirá hablar con alguien más culto… aunque nos duela…
- Que sea mayor que tú… siempre… de hecho aquel chico que está con una chica mayor que él, es considerado un héroe, simplemente porque las chicas tienen aún aquella ilusión de que maduran más rápido que nosotros, por tanto cualquier rasgo de inmadurez en ti, será motivo para que *ella* te vea como un niño…
- Las hermanas de tus amigos… jamás te dejarán salir con sus hermanas y corres el riesgo de perder un amigo y ganarte unos golpes si lo intentas, ya que, en su calidad de amigos conocen a fondo tu historial y obviamente no expondrían a su hermana a estar contigo…
- Las profesoras jóvenes… siempre están ahí con sus faldas cortas y dejando poco a la imaginación, pareciera que el hecho de tener autoridad las hiciera mucho más atractivas de lo que son y obviamente jamás te harán caso…
- Las primas, aunque, muchas veces pasa, pero NO DEBERIA PASAR… por las normas que nos impone nuestra sociedad… cabe decir que me refiero a las primas lejanas a las que conocemos de la noche a la mañana y que son tan lindas que no te faltan ganas de cambiarte el apellido y …
- Las amigas de tu ex… aunque sean lindas, no te mirarán por respeto a tu antigua enamorada a menos que dejen de ser amigas te queda resignarte a esta triste suerte…
- Las ex de tus amigos, si es que ellos aún quieren volver con ellas, porque entonces lo estarías “serruchando” …
Y la lista se hace larguísima, mas, el sueño afecta mi cansada mente… buenas noches!
Pasa que en el “gran mar de chicas” podemos encontrar de todo!... y tanta es la variedad que también encontramos aquellos “peces” que no podemos pescar… que se nos hacen imposibles, o mejor dicho, PROHIBIDOS, lo que los hace aun más valiosos…
Dejando el plano metafórico y utilizando palabras más simples, hay chicas que no son accesibles a algunos de nosotros, por las diferentes condiciones que se nos presentan en el camino… las que según yo resaltan más:
- Las chicas de años superiores, si estás en la universidad sucede esto, sobretodo si tú eres un pequeño cachimbo aún perdido y sin acostumbrarte a la vida universitaria, estás prácticamente anulado de la visión amorosa de cualquier chica de año superior… esto se debe a que gracias a que ella tiene más conocimiento que tú en temas de mutuo interés, tú serás menos entretenido para *ella*, es decir, preferirá hablar con alguien más culto… aunque nos duela…
- Que sea mayor que tú… siempre… de hecho aquel chico que está con una chica mayor que él, es considerado un héroe, simplemente porque las chicas tienen aún aquella ilusión de que maduran más rápido que nosotros, por tanto cualquier rasgo de inmadurez en ti, será motivo para que *ella* te vea como un niño…
- Las hermanas de tus amigos… jamás te dejarán salir con sus hermanas y corres el riesgo de perder un amigo y ganarte unos golpes si lo intentas, ya que, en su calidad de amigos conocen a fondo tu historial y obviamente no expondrían a su hermana a estar contigo…
- Las profesoras jóvenes… siempre están ahí con sus faldas cortas y dejando poco a la imaginación, pareciera que el hecho de tener autoridad las hiciera mucho más atractivas de lo que son y obviamente jamás te harán caso…
- Las primas, aunque, muchas veces pasa, pero NO DEBERIA PASAR… por las normas que nos impone nuestra sociedad… cabe decir que me refiero a las primas lejanas a las que conocemos de la noche a la mañana y que son tan lindas que no te faltan ganas de cambiarte el apellido y …
- Las amigas de tu ex… aunque sean lindas, no te mirarán por respeto a tu antigua enamorada a menos que dejen de ser amigas te queda resignarte a esta triste suerte…
- Las ex de tus amigos, si es que ellos aún quieren volver con ellas, porque entonces lo estarías “serruchando” …
Y la lista se hace larguísima, mas, el sueño afecta mi cansada mente… buenas noches!
miércoles, 9 de julio de 2008
Suegritos¡... nice to meet you

(el siguiente post pertenece a una saga llamada Fuiste mi mariposa traicionera..., lo inclui como prefacio para proximas publicaciones acerca de tan "escabroso" tema xD)
“I did no recognize the chaos that controls my mind...”
Maroon 5
El conocer a los suegros ha sido, desde siempre, uno de los aspectos más temidos en una relación y mi caso no fue una excepción a la regla. En cada una de las consuetudinarias y casi religiosas visitas a su casa cualquier ruido era percibido como una muestra de alerta ante la inminente presencia paternal. Más de una vez estuvimos a punto de ser “ampayados” in fraganti en pleno besuqueo momentos en los cuales temí ser perseguido y abollado por un furibundo suegrito convertido en el increíble Hulk con escoba y sartén en mano.
Y es que sus papás eran tan pero tan sobre protectores que, sabiendo que yo estaba con ella en la sala, buscaban cualquier tonto pretexto del tipo “olvide mis lentes en la mesa”, o “voy a la cocina por un vaso con agua”, para bajar y echar un ojo a lo que estábamos haciendo. Además, cuando salíamos la llamaban cada media hora para saber como y donde estaba y para recordarle que la iban a pasar a recoger a eso de las 7:00 p.m. (me van a decir que no era temprano). Es por ello, que debido a las inquisidoras y continuas miradas de sus papás y el resto de su familia (y también de la mía) decidimos contárselos para “formalizar” la relación.
Para mi, los primeros intentos resultaron, vale decirlo, infructuosos. Cada vez que intentaba decírselo a mi papá las piernas me empezaban a temblar y empezaba a sudar frío. No todos los días uno le confiesa a sus padres que esta con una chica y especialmente en el caso de los primerizos, como yo, (y perdónenme la expresión) a uno “se le encogen los huevos”, se muñequea y empieza a balbucear, soltando monosílabos (“arrr”, “duh”) como lo haría Homero Simpson. Pues bien, después de muchos intentos una noche encararlos a los dos, y citándolos en mí cuarto trate de hacerlo lo más breve posible. Pero lo único que logre fue confundirlos aún más pues de mi boca solo salió una frase a medias, emitida a la velocidad de la luz: “Papá, mamá... es...t....c...ch...k, su no...b..e.... es kr....l.... Me sentí tonto y con la mirada al suelo me quede en blanco por un momento que pareció ser la eternidad entera. Ellos me miraban entre extrañados y aterrados como si estuviesen viendo una película de Alfred Hitchcock o Luís Buñuel. Es entonces cuando no sé de donde surgió una enfermiza valentía con la cual pude emitir la bendita frase completa y “más calmadamente”. Mis papás me miraron atentamente, pareciera que estaban esperando ese momento desde hace tiempo pues no se sobresaltaron ni un poco. Lo que sigue es una larga conversación (¿o cátedra?) sobre madurez, sexo y enamoramiento que no viene al caso narrarla. Lo cierto es que ellos lo aceptaron y no me pusieron ninguna traba en el camino.
A la mariposa traicionera le fue mejor, quizá porque ella y sus papás ya habían pasado por lo mismo pues yo era el cuarto o quinto en su lista. Lo cierto es que a partir de ese momento nos quitamos un gran peso de encima y pudimos disfrutar (¿?) de la relación en toda su plenitud. Sin embargo, el tiempo comenzaba a imponerse y con él la rutina, el desgaste y los celos empezaron a aflorar. Ya a punto de cumplir el año (dispensadme por el uso este cliché), comenzó el principio del fin y con este, el inicio de mi auto destrucción y catástrofe interior. En este caso, después del sol, salio la tormenta...
Maroon 5
El conocer a los suegros ha sido, desde siempre, uno de los aspectos más temidos en una relación y mi caso no fue una excepción a la regla. En cada una de las consuetudinarias y casi religiosas visitas a su casa cualquier ruido era percibido como una muestra de alerta ante la inminente presencia paternal. Más de una vez estuvimos a punto de ser “ampayados” in fraganti en pleno besuqueo momentos en los cuales temí ser perseguido y abollado por un furibundo suegrito convertido en el increíble Hulk con escoba y sartén en mano.
Y es que sus papás eran tan pero tan sobre protectores que, sabiendo que yo estaba con ella en la sala, buscaban cualquier tonto pretexto del tipo “olvide mis lentes en la mesa”, o “voy a la cocina por un vaso con agua”, para bajar y echar un ojo a lo que estábamos haciendo. Además, cuando salíamos la llamaban cada media hora para saber como y donde estaba y para recordarle que la iban a pasar a recoger a eso de las 7:00 p.m. (me van a decir que no era temprano). Es por ello, que debido a las inquisidoras y continuas miradas de sus papás y el resto de su familia (y también de la mía) decidimos contárselos para “formalizar” la relación.
Para mi, los primeros intentos resultaron, vale decirlo, infructuosos. Cada vez que intentaba decírselo a mi papá las piernas me empezaban a temblar y empezaba a sudar frío. No todos los días uno le confiesa a sus padres que esta con una chica y especialmente en el caso de los primerizos, como yo, (y perdónenme la expresión) a uno “se le encogen los huevos”, se muñequea y empieza a balbucear, soltando monosílabos (“arrr”, “duh”) como lo haría Homero Simpson. Pues bien, después de muchos intentos una noche encararlos a los dos, y citándolos en mí cuarto trate de hacerlo lo más breve posible. Pero lo único que logre fue confundirlos aún más pues de mi boca solo salió una frase a medias, emitida a la velocidad de la luz: “Papá, mamá... es...t....c...ch...k, su no...b..e.... es kr....l.... Me sentí tonto y con la mirada al suelo me quede en blanco por un momento que pareció ser la eternidad entera. Ellos me miraban entre extrañados y aterrados como si estuviesen viendo una película de Alfred Hitchcock o Luís Buñuel. Es entonces cuando no sé de donde surgió una enfermiza valentía con la cual pude emitir la bendita frase completa y “más calmadamente”. Mis papás me miraron atentamente, pareciera que estaban esperando ese momento desde hace tiempo pues no se sobresaltaron ni un poco. Lo que sigue es una larga conversación (¿o cátedra?) sobre madurez, sexo y enamoramiento que no viene al caso narrarla. Lo cierto es que ellos lo aceptaron y no me pusieron ninguna traba en el camino.
A la mariposa traicionera le fue mejor, quizá porque ella y sus papás ya habían pasado por lo mismo pues yo era el cuarto o quinto en su lista. Lo cierto es que a partir de ese momento nos quitamos un gran peso de encima y pudimos disfrutar (¿?) de la relación en toda su plenitud. Sin embargo, el tiempo comenzaba a imponerse y con él la rutina, el desgaste y los celos empezaron a aflorar. Ya a punto de cumplir el año (dispensadme por el uso este cliché), comenzó el principio del fin y con este, el inicio de mi auto destrucción y catástrofe interior. En este caso, después del sol, salio la tormenta...
18º el fin justifica los medios
Bueno hoy escribiré algo acerca de un tema, en el que vale decir, no tengo mucha experiencia pero me basaré en testimonios y experiencias de otros…
Puede suceder que uno de tus amigos tenga una enamorada realmente linda… tanto física, mental, emocional y espiritualmente… algo que él no se merece (y seguramente tú sí), el hecho es que si por algún motivo te haces amigo de aquella chica corres un gran riesgo:
TE PUEDE LLEGAR A GUSTAR…
Y???... es la flaca de tu amigo!!... y por AMISTAD, estarías obligado a no mirarla, pero en la práctica esto se vuelve un poco difícil… porque:
- Ella es linda
- Tu amigo es un imbécil
- Ella se merece algo mejor
- Tú crees ser algo mejor
Cuatro puntos suficientemente válidos para dar un “golpe de estado”… Si se cumplen esos cuatro puntos, sobretodo el segundo, es muy probable que su relación sea frágil y hasta no funcione así que las cosas para ti serán más fáciles… en caso no se den los cuatro puntos, puedes fabricarlos…
*Toda idea expresada a continuación no es propiamente mía*
Ahora, cuando llegas a admitir que ella te gusta y te das cuenta que su relación con tu amigo va de mal en peor, sólo te queda hacer lo siguiente… ser un BUEN AMIGO… no con él, sino con *ella*, es decir, consolarla, admitir que tu amigo, muy a tu pesar, es un tarado, que no la merece, que *ella* se merece algo mucho mejor y que lástima que tu amigo no se dé cuenta de eso… y por último… que tú quieres lo mejor para *ella* y si lo mejor es que ya no esté con él, a pesar de que sea tu amigo, tú la apoyarás en lo que haga…
La verdad es que de una manera bastante maldita le estás lavando el cerebro e incitándola a que termine con él, pero, al fin y al cabo él la malogró primero…
Una vez que ellos terminen, si tú has hecho bien tu trabajo de amigo fiel, *ella* te contará y llorará en tu hombro, tú como buen amigo la entenderás, la consolarás diciéndole que ya encontrará a un chico que la sepa apreciar, luego de eso, que se le pase la tristeza que ha de sentir por haber terminado con tu amigo… ya puedes comenzar a “conquistarla” en base a tu carisma (que inventarás porque no tienes) y a los detalles (copiados) que harán que *ella* te vea diferente.
Cuando los cuatro puntos que necesitas no se dan…
HAY QUE FABRICARLOS…
Si eres tan basura como para sabotear la relación de tu amigo, entonces no te sorprenderá lo que escribiré a continuación:
Puedes hacer que tu amigo quede en ridículo frente a su linda enamorada… emborracharlo, vincularlo con alguna otra chica, en fin, hacer que quede como lo que necesitamos: UN IMBECIL, que no la merece en lo absoluto.
Puedes causar peleas, sabotear conversaciones del Messenger, siempre hay que ser bien caleta, para que no te vean como soplón u otras cosas, para eso, utilizas a los siempre odiados soplones y chismosos del salón, les das el “material” y lo hacen público en seguida y tú (ante ella) JAMAS respaldarás las tonterías de tu amigo, porque tú tienes valores y jamás harías lo que él con *ella* (aunque tú lo hayas causado), siempre estarás a favor de *ella*, también bien caletamente.
Convéncela de que *ella* merece algo mejor… y también que tú eres mejor, de manera sutil, nada obvio, sólo dando indicios poco claros, que algún día se verán con más claridad, pero en estas instancias, las cosas sutiles son mejores…
Luego la caída de la relación *ella*-tu amigo es inminente…
De cualquier modo, si eres lo suficientemente sutil como para no dejar ver tu accionar en estos sucesos tan inesperados e indeseados no te ganarás el odio de tu amigo… y cuando estés con *ella* podrás aducir que no te diste cuenta de cómo pasó y que obviamente fue después de su historia con él….
En el caso que fueses tan tonto de dejarte descubrir e ganarás un amigo menos y el tan odiado apodo de “serrucho”… si dejas que pase eso, simplemente te lo mereces….
…. Todo por hoy…
Puede suceder que uno de tus amigos tenga una enamorada realmente linda… tanto física, mental, emocional y espiritualmente… algo que él no se merece (y seguramente tú sí), el hecho es que si por algún motivo te haces amigo de aquella chica corres un gran riesgo:
TE PUEDE LLEGAR A GUSTAR…
Y???... es la flaca de tu amigo!!... y por AMISTAD, estarías obligado a no mirarla, pero en la práctica esto se vuelve un poco difícil… porque:
- Ella es linda
- Tu amigo es un imbécil
- Ella se merece algo mejor
- Tú crees ser algo mejor
Cuatro puntos suficientemente válidos para dar un “golpe de estado”… Si se cumplen esos cuatro puntos, sobretodo el segundo, es muy probable que su relación sea frágil y hasta no funcione así que las cosas para ti serán más fáciles… en caso no se den los cuatro puntos, puedes fabricarlos…
*Toda idea expresada a continuación no es propiamente mía*
Ahora, cuando llegas a admitir que ella te gusta y te das cuenta que su relación con tu amigo va de mal en peor, sólo te queda hacer lo siguiente… ser un BUEN AMIGO… no con él, sino con *ella*, es decir, consolarla, admitir que tu amigo, muy a tu pesar, es un tarado, que no la merece, que *ella* se merece algo mucho mejor y que lástima que tu amigo no se dé cuenta de eso… y por último… que tú quieres lo mejor para *ella* y si lo mejor es que ya no esté con él, a pesar de que sea tu amigo, tú la apoyarás en lo que haga…
La verdad es que de una manera bastante maldita le estás lavando el cerebro e incitándola a que termine con él, pero, al fin y al cabo él la malogró primero…
Una vez que ellos terminen, si tú has hecho bien tu trabajo de amigo fiel, *ella* te contará y llorará en tu hombro, tú como buen amigo la entenderás, la consolarás diciéndole que ya encontrará a un chico que la sepa apreciar, luego de eso, que se le pase la tristeza que ha de sentir por haber terminado con tu amigo… ya puedes comenzar a “conquistarla” en base a tu carisma (que inventarás porque no tienes) y a los detalles (copiados) que harán que *ella* te vea diferente.
Cuando los cuatro puntos que necesitas no se dan…
HAY QUE FABRICARLOS…
Si eres tan basura como para sabotear la relación de tu amigo, entonces no te sorprenderá lo que escribiré a continuación:
Puedes hacer que tu amigo quede en ridículo frente a su linda enamorada… emborracharlo, vincularlo con alguna otra chica, en fin, hacer que quede como lo que necesitamos: UN IMBECIL, que no la merece en lo absoluto.
Puedes causar peleas, sabotear conversaciones del Messenger, siempre hay que ser bien caleta, para que no te vean como soplón u otras cosas, para eso, utilizas a los siempre odiados soplones y chismosos del salón, les das el “material” y lo hacen público en seguida y tú (ante ella) JAMAS respaldarás las tonterías de tu amigo, porque tú tienes valores y jamás harías lo que él con *ella* (aunque tú lo hayas causado), siempre estarás a favor de *ella*, también bien caletamente.
Convéncela de que *ella* merece algo mejor… y también que tú eres mejor, de manera sutil, nada obvio, sólo dando indicios poco claros, que algún día se verán con más claridad, pero en estas instancias, las cosas sutiles son mejores…
Luego la caída de la relación *ella*-tu amigo es inminente…
De cualquier modo, si eres lo suficientemente sutil como para no dejar ver tu accionar en estos sucesos tan inesperados e indeseados no te ganarás el odio de tu amigo… y cuando estés con *ella* podrás aducir que no te diste cuenta de cómo pasó y que obviamente fue después de su historia con él….
En el caso que fueses tan tonto de dejarte descubrir e ganarás un amigo menos y el tan odiado apodo de “serrucho”… si dejas que pase eso, simplemente te lo mereces….
…. Todo por hoy…
jueves, 3 de julio de 2008
17º el juego del "wiiiuuuuuuuuuuuuu"
A mi edad, existe aún aquel juego de joder a tus amigos con la chica que le gusta y viceversa, no hay que ser muy científico para darse cuenta de los pros y contras de este tan usado juego… pero si somos un poco observadores nos podemos dar cuenta de cómo sacarle el mayor provecho…
Vale decir, que usualmente yo huyo de este juego infame, por no saber manejar bien el tema, pero para efectos de este post, trataremos los puntos generales.
Al principio nos trauma el hecho de que a *ella* la molesten con uno, ¿Por qué? Simple, nuestra mente asustadiza en ese momento pensará que a *ella* le puede molestar mucho que la pongan en esa situación y no querrá volverte a ver en su vida… pues este es un maldito ERROR!!!... un error verdaderamente tonto, porque en el caso de que pienses esto, vas a tratar de defenderte de las jodas y en ese caso vas a dejar aún mas claro que mueres por *ella* (que tampoco es tan malo).
La actitud más acertada es tomar una posición neutra en el problema, es decir, una posición en la que las bromas y jodas no te puedan afectar mucho ni a ti ni a ella, por ejemplo responder a lo que dicen los demás con risas inocentes, o sin darle mayor importancia, pues, así, a *ella* le quedará la duda de si tu sientes algo por *ella* o si las jodas son totalmente infundadas, entonces, mostrará interés, y es donde tú, con tus “encantos” (sonó muy gay) lograrás que *ella* se fije más de lo normal en ti.
Ahora también sucede que la presión psicológica que ejerce la gente sobre *ella* puede hacer que te mire diferente, es decir, no es que su mente sea débil, es que los comentarios de tus “buenos amigos”, hacen que *ella* asuma que tú estás muriendo por *ella* (algo que es cierto), y hay que decirlo, a las chicas les encanta ser el centro de atención… ahora bien, hay que tener cuidado con eso, una vez que *ella* asuma que tú gustas de *ella*, hay que mantenerse al margen de mostrarse completamente interesado, porque, si muestras que te gusta, bien podrías correr el riesgo de que su autoestima se eleve demasiado y hasta desvirtúe lo linda que es… en palabras simples: EVITA QUE SE CREA LA ULTIMA COCA-COLA EN EL DESIERTO… dejas de mostrarte tan interesado, y así *ella* va a tomar la iniciativa porque le gusta que le prestes atención, y así va entrando a tu juego… xD…
me recomendaron hacer un post sobre este tema y lo hice… no es nada personal xD…
Vale decir, que usualmente yo huyo de este juego infame, por no saber manejar bien el tema, pero para efectos de este post, trataremos los puntos generales.
Al principio nos trauma el hecho de que a *ella* la molesten con uno, ¿Por qué? Simple, nuestra mente asustadiza en ese momento pensará que a *ella* le puede molestar mucho que la pongan en esa situación y no querrá volverte a ver en su vida… pues este es un maldito ERROR!!!... un error verdaderamente tonto, porque en el caso de que pienses esto, vas a tratar de defenderte de las jodas y en ese caso vas a dejar aún mas claro que mueres por *ella* (que tampoco es tan malo).
La actitud más acertada es tomar una posición neutra en el problema, es decir, una posición en la que las bromas y jodas no te puedan afectar mucho ni a ti ni a ella, por ejemplo responder a lo que dicen los demás con risas inocentes, o sin darle mayor importancia, pues, así, a *ella* le quedará la duda de si tu sientes algo por *ella* o si las jodas son totalmente infundadas, entonces, mostrará interés, y es donde tú, con tus “encantos” (sonó muy gay) lograrás que *ella* se fije más de lo normal en ti.
Ahora también sucede que la presión psicológica que ejerce la gente sobre *ella* puede hacer que te mire diferente, es decir, no es que su mente sea débil, es que los comentarios de tus “buenos amigos”, hacen que *ella* asuma que tú estás muriendo por *ella* (algo que es cierto), y hay que decirlo, a las chicas les encanta ser el centro de atención… ahora bien, hay que tener cuidado con eso, una vez que *ella* asuma que tú gustas de *ella*, hay que mantenerse al margen de mostrarse completamente interesado, porque, si muestras que te gusta, bien podrías correr el riesgo de que su autoestima se eleve demasiado y hasta desvirtúe lo linda que es… en palabras simples: EVITA QUE SE CREA LA ULTIMA COCA-COLA EN EL DESIERTO… dejas de mostrarte tan interesado, y así *ella* va a tomar la iniciativa porque le gusta que le prestes atención, y así va entrando a tu juego… xD…
me recomendaron hacer un post sobre este tema y lo hice… no es nada personal xD…
16º lo que hace *ella* en ti
Hoy, después de un buen tiempo sin escribir aquí, me dispongo a redactar una nueva entrada. En primer lugar quiero pedir perdón, por haber abandonado a esos tres o cuatro lectores asiduos de este espacio (jeje), cabe decir que no fue por flojera o falta de inspiración… la vida universitaria es absorbente, he ahí mi problema. Por otro lado, también me ha costado plantearme el tema del presente post debido a la “falta de material” de esta época, en palabras de mis amigas: “estoy dejando de ser tan perro como antes”, he aquí una de las características obvias de que te gusta una chica en serio: dejas de ser el chibolo gilero que antes eras…. Está bien, me parece un buen tema, hablaremos de esto :D
No he cambiado… he madurado…
Bueno, para no hacer más preámbulo al tema, vamos a lo nuestro, el post de hoy rodeará los diferentes aspectos que cambian en nosotros cuando nos gusta una chica EN SERIO… cambios, que al fin y al cabo te hacen madurar…
Estoy muy en contra del hecho de tener que cambiar tu modo de ser, actuar y pensar, sólo con la intención de que *ella* se fije en ti, sin embargo, muchas veces sucede, que haces o dejas de hacer cosas para que *ella* se sienta bien estando contigo, esto, no me parece mal, porque no dejamos de ser nosotros mismos, tampoco aparentamos, sino, solamente, tratamos de hacer que estén bien…
Una de las primeras características en uno, cuando una chica te gusta de verdad es la siguiente:
** Dejas de andar buscando conversación a cuanta chica se te acerque, dejas de mirar con morbo a las chicas lindas, dejas de piropear, en fin, dejas de, en términos vulgares: GILEAR!... ¿por qué? Muy fácil, porque aunque tu no estés conciente de por que ahora te comportas así, sucede que tu mente ya procesó, que si sigues flirteando con todas las chicas que hay, *ella*, no te verá de la misma manera, es decir, pensará, que *ella* es una más y no te tomará en serio, por eso, tus conversaciones llenas de coquetería e insinuaciones con otras chicas aminoran drásticamente, porque sí, prefieres estar con *ella* así fuese en el plan más inocentón, pero prefieres eso, porque te gusta de verdad.
** Se vuelve tu tema de conversación preferido, no hay un estúpido día en el cual ella no haya marcado algo en ti, es decir, la ves siempre que puedes y de lo contrario, le mandas un mensaje, diciéndole cualquier cosa, menos la verdad: que la extrañas y estás hecho un imbécil porque no la puedes sacar de tu mente… si no es suficiente el mensaje la llamas sin saber que excusa vas a decirle por tu inesperada llamada y cuando se presentan espacios en blanco (los silencios son lo peor del teléfono) no sabes como llenarlos… sólo sabes que la quieres ver, cosa que no le dices, y si se lo dices es súper caleta.
** A veces dejas a tu niño interno, SOLO A VECES!... porque es muy difícil, pero de vez en cuando con el mayor de los esfuerzos y por *ella*, logras dejar a un lado tu inmadurez, aunque sean veces contadas con los dedos, pero sacrificas tus ganas de jugar cuando *ella* te quiere hablar en serio…
** La soportas… sí, ya sea porque a *ella* también le gusta molestarte, por sus comentarios tan fresas como cuando ve algo que le parece lindo (aunque a ti te da ganas de vomitar), *ella* lo ve y dice: “ay que lindo!” y tú, jeje , si!. O también pasa que *ella* te cuenta sus súper problemas, que para ti no tienen el mínimo sentido, pero la tienes que escuchar, o tienes que esperarla media hora cuando va al baño mientras se maquilla, en fin, soportas todo aquello, porque es *ella*, pues, si fuera otra chica ya la hubieras mandado a rodar hace mucho.
** La cuidas, vale decir, que no sabes ni cuidarte a ti mismo, pero cuando estás con ella, de pronto se te viene el complejo de héroe y si le duele un poquito la cabeza eres capaz hasta de llevarla al hospital más cercano o si le dicen algo feo hasta eres capaz de golpear al maldito que le habló así.
Bueno, asumo que faltan muchas cosas que poner, pero por ahora este es el aporte del día, sigo buscando “material prestado”, pues, como ya expliqué, estoy bastante “tranquilo” (tómenlo como quieran).
No he cambiado… he madurado…
Bueno, para no hacer más preámbulo al tema, vamos a lo nuestro, el post de hoy rodeará los diferentes aspectos que cambian en nosotros cuando nos gusta una chica EN SERIO… cambios, que al fin y al cabo te hacen madurar…
Estoy muy en contra del hecho de tener que cambiar tu modo de ser, actuar y pensar, sólo con la intención de que *ella* se fije en ti, sin embargo, muchas veces sucede, que haces o dejas de hacer cosas para que *ella* se sienta bien estando contigo, esto, no me parece mal, porque no dejamos de ser nosotros mismos, tampoco aparentamos, sino, solamente, tratamos de hacer que estén bien…
Una de las primeras características en uno, cuando una chica te gusta de verdad es la siguiente:
** Dejas de andar buscando conversación a cuanta chica se te acerque, dejas de mirar con morbo a las chicas lindas, dejas de piropear, en fin, dejas de, en términos vulgares: GILEAR!... ¿por qué? Muy fácil, porque aunque tu no estés conciente de por que ahora te comportas así, sucede que tu mente ya procesó, que si sigues flirteando con todas las chicas que hay, *ella*, no te verá de la misma manera, es decir, pensará, que *ella* es una más y no te tomará en serio, por eso, tus conversaciones llenas de coquetería e insinuaciones con otras chicas aminoran drásticamente, porque sí, prefieres estar con *ella* así fuese en el plan más inocentón, pero prefieres eso, porque te gusta de verdad.
** Se vuelve tu tema de conversación preferido, no hay un estúpido día en el cual ella no haya marcado algo en ti, es decir, la ves siempre que puedes y de lo contrario, le mandas un mensaje, diciéndole cualquier cosa, menos la verdad: que la extrañas y estás hecho un imbécil porque no la puedes sacar de tu mente… si no es suficiente el mensaje la llamas sin saber que excusa vas a decirle por tu inesperada llamada y cuando se presentan espacios en blanco (los silencios son lo peor del teléfono) no sabes como llenarlos… sólo sabes que la quieres ver, cosa que no le dices, y si se lo dices es súper caleta.
** A veces dejas a tu niño interno, SOLO A VECES!... porque es muy difícil, pero de vez en cuando con el mayor de los esfuerzos y por *ella*, logras dejar a un lado tu inmadurez, aunque sean veces contadas con los dedos, pero sacrificas tus ganas de jugar cuando *ella* te quiere hablar en serio…
** La soportas… sí, ya sea porque a *ella* también le gusta molestarte, por sus comentarios tan fresas como cuando ve algo que le parece lindo (aunque a ti te da ganas de vomitar), *ella* lo ve y dice: “ay que lindo!” y tú, jeje , si!. O también pasa que *ella* te cuenta sus súper problemas, que para ti no tienen el mínimo sentido, pero la tienes que escuchar, o tienes que esperarla media hora cuando va al baño mientras se maquilla, en fin, soportas todo aquello, porque es *ella*, pues, si fuera otra chica ya la hubieras mandado a rodar hace mucho.
** La cuidas, vale decir, que no sabes ni cuidarte a ti mismo, pero cuando estás con ella, de pronto se te viene el complejo de héroe y si le duele un poquito la cabeza eres capaz hasta de llevarla al hospital más cercano o si le dicen algo feo hasta eres capaz de golpear al maldito que le habló así.
Bueno, asumo que faltan muchas cosas que poner, pero por ahora este es el aporte del día, sigo buscando “material prestado”, pues, como ya expliqué, estoy bastante “tranquilo” (tómenlo como quieran).
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