martes, 19 de agosto de 2008

23º dime que sí!

En primer lugar quiero disculparme con todos aquellos que leen este blog por la ausencia de posts nuevos en los últimos tiempos, en realidad se debe a que por el momento la universidad se está volviendo pesada y hasta asfixiante, por otro lado, este disque blogger, ha dejado de ser un intrépido gilero, para volverse a la racionalidad de una relación fija, lo que, como ustedes comprenderán, nos quita bastante material.

Este post tenía que llegar algún día y a pesar de que no lo quería hacer ya estoy escribiéndolo…

Estoy escuchando una canción de Ricardo Arjona: “Dime que no”, es muy probable que esto inspire este post… pues… en una parte dice: “…dime que no me tendrás pensando todo el día en ti, planeando la ESTRATEGIA para un sí…”… He ahí nuestro post…

Obviamente nadie es tan tonto como para mandarse a alguien sin sospechar que hay mayoría de probabilidades de que le den un sí… pero pese a esto, la forma de mandarse… casi siempre es un gran problema… por lo menos para aquellos que suelen pensar que debe ser especial y todo eso, que también influirá en la respuesta de la chica…

Recreación:

Estás súper templado, medio mundo ya lo sabe y *ella* también… Te decides a preguntarle esperando que te dé un rotundo y sonoro Sí!!... Pero antes, analizas las probabilidades, tienes solo un poco más del 50 %, así que el resto probablemente lo ganes en como se lo pidas…
Ahora, tu amiga, tu hermana, o cualquier mujer cercana a ti querrán ser partícipes de aquel acontecimiento… Obvio que no las dejas, creyendo que tienes todo bajo control… pero en realidad mueres de miedo…
Tienes todo milimetrado, cada paso a dar, cada palabra, hasta sabes el espacio y la hora en que le vas a decir para estar, tienes un plancito hecho, y un plan B y uno C y uno D… y miles de planes en caso de que algo no salga bien…

El día anterior (misma quinceañera) chequeas tu armario, y buscas el polo (o la camisa) menos arruinada que tengas, y si es posible la más nueva, buscas el jean menos sucio, y le das, por primera vez desde que te las compraste, una buena limpiada a tus zapatillas favoritas… repasas una vez más tu floro (que después especificaré) el detalle que hayas pensado y listo, te vas a dormir y en el colmo de tu enamoramiento (cojudez) sueñas con ella…

Aquí nuestro camino se bifurcará en dos direcciones: a) y b) … elijan la suya, o planteen la c)… aquí vamos:

a)

Antes de tu encuentro esperado tienes algún tipo de conversación con *ella* y por algún estúpido motivo *ella* se molesta, tú, como es obvio no tocas el punto de la salida… entonces… quedaron en nada… y tu cita soñada se fue al demonio… le pides devolución a los mariachis (asu que buena) y no te la quieren dar, pero bueno, te queda la plata con la que ibas a salir con *ella*… y justo antes de irte a chupar, *ella* te manda un mensaje, o en el mejor de los casos te llama, para arreglar las cosas, pero es un arreglo bastante desganado, ya no hay salida, solo *hablar*… vas a donde te dijo que vayas, o en su defecto a su casa. Entonces, sorprendentemente hablan de cualquier otra cosa, en un plan completamente fuera de lo que iban a discutir, a pesar de que ambos saben que tienen un asunto pendiente… En fin le intentas invitar algo, LO QUE SEA… un helado, un sándwich, una hamburguesa de cartón, un cebichito de un sol, lo que sea, con tal de tener tu tan preciado detalle, que era otro, pero tu nuevo contexto te obliga a improvisar, *ella*, orgullosa, se niega, y sigue hablando de tonterías que a ti ni al caso, mientras, te concentras en mirarla, ves como se mueven sus labios pero no oyes nada, estás tan perdido en sus ojos que sólo tienes ganas de decirle lo que sientes y de besarla, pero… no lo haces, te quedas callado, y sigues con la conversa… Pasa el rato y ya te tienes que ir, porque *ella* te dice que es tarde y peligroso para que te vayas, en lenguaje simple: te bota!... tú, con lo que te queda de dignidad, te largas… o por lo menos intentas hacerlo… pero en realidad vienen a tu mente todas aquellas escenas en donde *ella* te daba alas y tú sentiste que *ella* te quería y dices: estoy aquí, o lo hago ahora o nunca … y a pesar de que tu plan se fue a la mismita mierda, te le mandas, así, a lo bestia, sin detalle, tartamudeando y con un discurso que más o menos va así de ridículo…


“… oye, pucha, es que… (ta`mare!), es que no me puedo ir sin decirte algunas cosas… mira, lo que pasa es que … … … es que … … bueno, tu sabes que somos patas… y todo, y bueno, nos llevamos bien … y … lo que pasa, es que … pucha, te he llegado a querer un huevo… y tú bien sabes eso, en fin, …. No me quería ir sin decírtelo, igual, yo quería que fuera de otro modo… pero… se dio así…. Y si no te lo decía hoy, me iba a arrepentir siempre…. Bueno, solo… quiero… preguntarte… … …. … ….. quie… quie…quieres... estar conmigo?….”


Y a pesar de la basura de situación que se te armó, tu esfuerzo valió y te cae un sí, que hace que todos los malos ratos, se hagan minúsculos… igual de verdad es tarde y peligroso, y fácil que te roban, pero tú feliz



b)

Llegó el gran día, haces las cosas que tengas que hacer antes del gran suceso, horas antes te bañas, como nunca te afeitas y te echas tu Old Spice, te pones tu ropa, y vas a recogerla a donde quedaron…
*Ella*, linda como siempre, tú, prefabricado, tratando de aparentar que te pusiste lo primero que encontraste con una rosita en la mano, que le das diciendo que la encontraste “por ahí”, *ella* sonríe (porque sabe que ya lo habías planeado), entonces, tomas el taxi hacia el lugar de la cita, van conversando amenamente y por ahí toma tu mano para que dejes de estar nervioso (siempre lo notan), así te sientes más seguro, entonces, ya sea en el cine, comiendo, o donde demonios se hayan metido, la pasan bien, total, estás mentalizado, has evitado decir babosadas y tus chistes no son tan bobos. Al fin llega el momento que esperabas, sentados en un sitio con poca gente comiendo un helado o un pedazo de pizza… sacas tu guitarra y le dedicas una canción (sería genial), pero lamentablemente si no se puede hacer eso, de una manera le pides prestada la rosa, y le dices: ¿sabes por qué te la traje?... porque me hizo recordarte… y es que … AQUÍ VIENE EL FLORO…


“…En serio, desde que te conocí siempre me pareciste una persona genial y la rosa me hizo recordarte porque es así como tú de linda, y sin embargo es muy difícil de alcanzar por sus espinas… y es a veces así como te veo yo… en fin, aprovechando que no estamos donde siempre y que el ambiente se presta a liberar mi alma, sería bueno que sepas algunas cosas que me están pasando… … … como ya te dije, eres una personita genial y me fascina estar contigo… Bueno, sin más preámbulos… estoy enamorado de ti y como dice Calamaro: “no quisiera yo morirme sin tener… algo contigo”… en palabras más simples, me harías el honor de ser mi señorita enamorada?...”

Que las cosas salgan así de bien, es bastante difícil… y se merece un gran sí xD….


Bueno solo he puesto los casos de que te digan sí, para no deprimirnos sin motivo… xD… hasta la próxima.

miércoles, 30 de julio de 2008

Tacticas de seduccion masiva




Do you think I’m sexy?
Rod Stewart

Quizás otra de las cosas que las mujeres pueden llegar a odiar es a la serie de seguimientos y adulaciones extremas por parte de ciertos sujetos en espacios como el hi5 o el popular Messenger. Esto pasa cuando los niveles de privacidad son prácticamente nulos permitiendo que cualquier individuo con ínfulas de bacancito de barrio tenga acceso al perfil y a la galería de fotos de las féminas.

Ante esta situación es común observar la aparición de numerosas frases que lejos de ser simples piropos se convierten en muestras de cómica arrechadura. Por ejemplo, están los “comments” del tipo “pero que bella sales amiga, mi msn es elpapi@hot..., agrégame para conocernos y quizá intentar algo más.” Obviamente ese “algo más” no se refiere a una relación sana y con todas las de la ley sino que contiene implícitos los bajos instintos (si como los de la película) del “gilero” empedernido.

Tras un exhaustivo análisis de las direcciones de correo electrónico que dejan estos intentos de donjuán en su afán de cazar alguna incauta criatura femenina, pude encontrar un común denominador en todos estos. La presencia de adjetivos referentes al grado de virilidad y popularidad del sujeto así como la muy huachafa combinación del castellano y el inglés componen la estructura de todas las direcciones. Entre los muchos ejemplos están los del tipo tulokitotorico@..., thepapacito@..., etc, etc, etc.

Algo común en los arrechos individuos son que todos o casi todos están en la onda del reggaeton. Quizá por eso odie tanto a este género “musical”: (aunque son varias las razones) los medallones (o “blin blines” como les dicen) del tamaño de una pelota de basket, los polos y pantalones con 3 tallas más de las que necesitan, las zapatillas que parecen los clásicos y gigantes calzados de los payasos de circo, el gorro que les tapa la mitad de los ojos y el lenguaje arrogante y desfachatado.

Donde quedó la elegancia en el cortejo, como los personajes románticos y cínicos del cine clásico, como Errol Flynn en “El burlador de Castilla”, o Humphrey Bogart en “Casablanca”, Sean Connery en las películas de James Bond, Charlon Heston o hasta James Dean en su “Rebelde sin causa”. Fernando Ampuero en una parte del cuento “Malos Modales” habla de que la Zurda (asi se le conocía al personaje de Irina Marovich) le confiesa a Aníbal Madueño su amor por Marlon Brando: “Muchacho bueno disfrazado de malo. Actitud irreverente, mirada hosca y sexual, pose de qué chucha quieres conmigo, compadre. La Zurda había quedado prendada del fabuloso Brando de Nido de ratas.” Y es que a pesar de algunas similitudes de Brando con el carácter de los disforzados y agresivo de los reggaetoneros, el bueno de Marlon si que sabía como enamorar pues ese carácter irónico, mezclado con una sublime pero no menos letal agresividad y un ligero toque romántico atrapan a cualquier chica.

Me dirán que soy un hueverto, un alfeñique, un pelotudo chapado a la antigua pero mi amigo Brando (con todos los demás ídolos del cine clásico) y yo tenemos otra forma de conquistar. Y créanme que nuestra fórmula funciona pues ya fue puesta a prueba por mí varias veces. Bien dicen que en la guerra y en el amor todo se vale...

lunes, 28 de julio de 2008

22º cuando yo era niño ... (...y aun lo soy, jaja)

Estoy escuchando canciones de Gianmarco como un vil templado, de hecho, son las canciones más antiguas, canciones que traen a mi mente mi infancia, aquella infancia no tan lejana (aún soy un niño ja!), aquella infancia en que la inocencia aún lo era y el hecho de mandarse a una chica (en las pocas ocasiones que se daba) era todo un ritual… Era una época en la cual los niños y las niñas tenían igual respeto (o miedo) por las relaciones interpersonales… en fin, este post va en remembranza a aquellos años.


En aquellos días… los chicos (de 11-13 años) de colegios parroquiales, que iban a misa los domingos y cuyas fiestas terminaban alrededor de las doce de la noche empezaban su vida amorosa de manera frágil y cuidadosa. No faltaban aquellos chicos que se jactaban de haber tenido infinidad de enamoradas en sus barrios, enamoradas cuya existencia era difícil de verificar al igual que las historias fantasiosas que se creaban alrededor de ellas… Lastimosamente para ellos, es bien sabido que es casi nula la probabilidad de que sus historias fuesen verdaderas, pero más allá de eso, siempre era válido haber tenido un par de enamoradas “del barrio” (inventadas) para quedar bien entre los amigos…

En este escenario el hecho de que te guste una chica era toda una ciencia (como hoy en día) y más aún siendo el caso de ser la primera vez que te entrampas en una relación amorosa, la inexperiencia y el no saber que vendrá son enemigos que pueden hacer que tu etapa de pubertad se vuelva todo un infierno. Si te gusta una chica en las circunstancias en las que nos hemos situado, era un hecho irrefutable que tenía que ser del colegio (del salón) salvo que tuvieras otro círculo social donde desenvolverte, de lo contrario, estarías dentro del estadio oficial: el colegio. Ahora el problema era el siguiente, te encuentras en un tremendo abismo pues tus amigos son tan inexpertos como tú y a pesar de fingir ser muy “recorridos” no saben nada y cualquier consejo de ellos podría perderte, por suerte a esa edad encontramos otra salida… las amigas de *ella* (ella está tan perdida como tú) que se alucinan muy maduras para su corta edad y tienen el maldito complejo de cupido…. Me refiero a esas chicas que siempre llevaban su diario, fingían tener más edad, amaban a Britney Spears y les encantaba llenar esos cochinos libros donde ventilaban las intimidades de todos: los SLAMS!... bueno, esas chicas, eran las que se sabían la vida de medio mundo y si te gustaba una chica, ellas lo sabían y sin importar si tú querías o no estaban dispuestas a armarte la jugada para que te mandes y *ella* (convencida por ellas) te diga que sí…

Hace 5 ó 6 años, a los chicos de mi edad no nos importaba mucho el hecho de tener enamorada… sin embargo, a pesar de no ser un hecho relevante para nosotros existía otro que sí lo era: la presión social, ejercida por nosotros mismos y por las esas chicas de las que ya hable (aquellas chicas solían ser las más “populares”)… ahora, la presión social normaba, que debías tener enamorada, sin importar si estabas interesado o no, simplemente por no ser “monse” terminabas por hacerlo… y muy generalmente la primera relación amorosa que uno entablaba terminaba mal porque uno no sabía a donde dirigirla por más cariño que haya hacia la chica…. En fin, volviendo a donde estábamos, te gustaba una chica y las chicas con complejo de cupido harían su parte… luego te veías en un escenario un poco macabro… tú y *ella* situados en medio de la nada, ambos tan perdidos sin saber que decir, ambos se gustan y posiblemente sean amigos, pero por ambos lados sus amigas y los tuyos ejercen presión para que se selle el pacto… entonces, a pesar de haber planeado toda la noche anterior lo que ibas a decir… al final de un discurso pésimo y digno de un cobrador de combi (con el respeto que les tengo)… terminas haciendo la pregunta entre tartamudeos: ¿Quieres estar conmigo? O en su defecto ¿Quieres ser mi enamorada?... y *ella* adoctrinada posiblemente por sus amigas, si no accede en ese momento, dirá una típica respuesta de colegio… déjame pensarlo y encima te da el día en el que debías volver a preguntar… y si te decía que sí obvio que no sabías si besarla, abrazarla o darle la mano… así que la mirabas y le decías románticamente: ya ps!... y respirabas hondo como habiendo aprobado un examen.

Al final de tanta tontería esa relación moría al poco tiempo, por falta de sentido…. Pero lo que quiero rescatar en este post es aquella inocencia que dejaba que todo este proceso sea de verdad algo de niños… no como ahora que veo que los chicos de las edades de las que hablamos ya han tenido bastantes enamoradas y no hay mucha inocencia que digamos… Además si bien en mi época de colegio se podría decir que quemábamos algunas etapas, en las generaciones de ahora se queman sin ningún reparo... no sé si las modas como el reggeton, los emos y las diferentes fomas de “amor libre” influyan en esto… pero… que pena que se esté perdiendo esta experiencia de niños de la primera enamorada y eso…

Para cerrar: admiro a aquellos que no se dejaron vencer por la presión social, pues, si bien se limitaron a esa experiencia pudieron tener un “primer amor” más profundo y tal vez verdadero…

domingo, 27 de julio de 2008

21º TODO FLUYE...

Esta semana que ya se termina y da comienzo a la estúpida semana patriótica ha sido de gran provecho intelectual para este servidor... he aprendido de varias fuentes diversas cosas que serían de gran interés para este espacio, mas, los haré esperar un poco… hoy me limitaré a hacer un análisis de la genialidad de los constantes cambios que pasan en las relaciones…

El título hace referencia a una frase atribuida a Heráclito, un filósofo presocrático… el cual decía que el TODO es UN SOLO SER… EN CONSTANTE CAMBIO… dicho concepto me hizo reflexionar… y en este blog, me parece aplicable su teoría.


Comenzando, me parece importante resaltar lo de los cambios, porque son cosas que SIEMPRE PASAN, muy aparte del carácter de la chica, si es voluble o no… los cambios escapan a estas normas… a veces piensas que ya todo está como tu quieres… y sin hacer nada, todo se hace añicos… o al revés, piensas que todo se terminó y no hay más que hacerle y de pronto las cosas se arreglan… ¿Qué fuerzas actuarán en el mundo para que esos cambios se den? No lo sé, pero daría muchas cosas por entender un poco de eso…

Cerrando nuestro campo de estudio, para hacer más específico el post, nos centraremos en los cambios de las chicas… no los fisiológicos (no sean enfermos)… me refiero a aquellos cambios que hacen que de un momento a otro su ánimo cambie y muchas veces no sabes por qué y lo peor de todo… a veces sí sabes el porqué pero no le encuentras sentido al cambio de ánimo… yo creo q esto sucede muy a menudo…. Remitiéndome a los casos de amigos míos, por ejemplo, un día *ella* se muestra muy linda contigo y al día siguiente escapa de ti, sin la menor explicación… ese tipo de conductas destruyen tu pequeña mente si eres una persona que siempre está buscando el porqué de las cosas (como yo)… pero esta semana también aprendí algo importante… no siempre se necesita un porqué para entender algo… vale con creer en la otra persona, aceptar que las cosas se han dado así y si están mal, no mirar hacia atrás, sino tratar de arreglarlas mirando hacia adelante.

A veces hay otro tipo de cambios… como los cambios en tu conducta… que, como ya mencioné en otro post, se dan cuando crece el sentimiento por *ella*… estos cambios se dan en tu conducta para/con otras chicas…

Otras veces simplemente cambias o mejor dicho, corriges algunas actitudes estúpidas, por ejemplo, dejas de ser tan flojo, tan inmaduro, tan despistado…

… y por último… una cosa que me dijeron mis amigas… cuando estás enamorado de una chica, te cambia la expresión, no sé si lo dicen por joda, o de verdad lo notan, pero así dicen… en fin… el universo de las relaciones chico-chica está plagado de cambios… buenos y malos… la cuestión es saberlos llevar y evitar hacer planes, puesto que gracias a los impredecibles cambios tus planes suelen correr el riesgo de ser un fracaso…lo que será materia de otro post… xD…

Infelices fiestas patrias para todos!

miércoles, 16 de julio de 2008

20º extrañándote!

En estos mismos instantes estoy pensando en qué se basará este post, mientras escucho “el himno” de Difonía, espero que se me ocurra algo interesante…

Aquí va:

Muchos de nosotros tenemos un gran problema cuando estamos “templados”, me refiero al hecho de extrañar, pero no un simple extrañar, sino, hasta extrañar aquellas actitudes molestas y lo peor de *ella*, no sabría si llamarlo masoquismo, pero no encuentro otro término. Sin querer ofender a ninguna fémina, muy por el contrario, pues gracias a cada una de ellas existe este blog, procederé a tratar muchas de las actitudes que bien podrían ganarse nuestro ODIO, pero que sin embargo… extrañamos…

- Que no se ría de tus chistes… es que tú te crees chistoso, a pesar de que sabes que haces unos chistes realmente imbéciles, esperas que *ella* se ría, porque en fin, pasa por tu pequeño cerebro que *ella* te hará el favor, pero NO!, *ella* te mira con desprecio y dice: ya y? … o … eso te parece chistoso?... o … te comprendo, te comprendo!.

- Que hable con otras chicas “en clave” delante de ti, es decir, a veces comienzan a hablar cosas que tú no entiendes y encima evitan decir nombres como si tú fueras un chismoso…

- La maldita manía de no decir que le pasa… puede estar con una cara de “te odio imbécil” … y tú: te pasa algo¿?... y *ella*: NADA!... y su respuesta es irreflexible!... aunque preguntes mil veces siempre te dirá que no pasa nada…

- Siempre quiere tener la razón, no importa que no la tenga, solamente por el hecho de querer ganarte se entercará en que su argumento es el válido y que lo que tu dices carece de sentido…

- Las indescifrables señales que supuestamente deberías interpretar, pero casi nunca atinas a entender…

- Su lenguaje “entre líneas” el típico “no” que en realidad es “si” y viceversa…

- Que cambie de humor de un minuto a otro posiblemente por algo q dijiste, pero, aunque te des cuenta de que dijiste algo, a *ella* no se le da la gana de admitir que fue por eso.

- Cuando te manda: no tomes eso!, ponte chompa!, ya comiste?... los momentos en que aflora su complejo de madre y tú tienes que hacer caso para que no reniegue.

- Cuando no da una señal de vida y tú, muerto por verla, tienes que ingeniártela para que le llegue un mensaje tuyo de manera caleta como para que no sepa que la extrañas… demonios!!!

Esas y muchas cosas más cosas antipáticas son las que también extrañamos de *ellas*… bien tristes para extrañar eso pero bueno, así es pues…

Y como siempre digo: “las mujeres son complicadas”…

domingo, 13 de julio de 2008

19º chicas imposibles...

Analizando con una amiga que podía escribir en este episodio del blog, acordamos como buen tema tratar algo que se da muy a menudo, por lo menos, desde mi punto de vista, aquellos amores platónicos, que nunca se dan, o mejor dicho: NO DEBERIAN DARSE… en fin, comencemos…

Pasa que en el “gran mar de chicas” podemos encontrar de todo!... y tanta es la variedad que también encontramos aquellos “peces” que no podemos pescar… que se nos hacen imposibles, o mejor dicho, PROHIBIDOS, lo que los hace aun más valiosos…

Dejando el plano metafórico y utilizando palabras más simples, hay chicas que no son accesibles a algunos de nosotros, por las diferentes condiciones que se nos presentan en el camino… las que según yo resaltan más:

- Las chicas de años superiores, si estás en la universidad sucede esto, sobretodo si tú eres un pequeño cachimbo aún perdido y sin acostumbrarte a la vida universitaria, estás prácticamente anulado de la visión amorosa de cualquier chica de año superior… esto se debe a que gracias a que ella tiene más conocimiento que tú en temas de mutuo interés, tú serás menos entretenido para *ella*, es decir, preferirá hablar con alguien más culto… aunque nos duela…

- Que sea mayor que tú… siempre… de hecho aquel chico que está con una chica mayor que él, es considerado un héroe, simplemente porque las chicas tienen aún aquella ilusión de que maduran más rápido que nosotros, por tanto cualquier rasgo de inmadurez en ti, será motivo para que *ella* te vea como un niño…

- Las hermanas de tus amigos… jamás te dejarán salir con sus hermanas y corres el riesgo de perder un amigo y ganarte unos golpes si lo intentas, ya que, en su calidad de amigos conocen a fondo tu historial y obviamente no expondrían a su hermana a estar contigo…

- Las profesoras jóvenes… siempre están ahí con sus faldas cortas y dejando poco a la imaginación, pareciera que el hecho de tener autoridad las hiciera mucho más atractivas de lo que son y obviamente jamás te harán caso…

- Las primas, aunque, muchas veces pasa, pero NO DEBERIA PASAR… por las normas que nos impone nuestra sociedad… cabe decir que me refiero a las primas lejanas a las que conocemos de la noche a la mañana y que son tan lindas que no te faltan ganas de cambiarte el apellido y …

- Las amigas de tu ex… aunque sean lindas, no te mirarán por respeto a tu antigua enamorada a menos que dejen de ser amigas te queda resignarte a esta triste suerte…

- Las ex de tus amigos, si es que ellos aún quieren volver con ellas, porque entonces lo estarías “serruchando” …

Y la lista se hace larguísima, mas, el sueño afecta mi cansada mente… buenas noches!

miércoles, 9 de julio de 2008

Suegritos¡... nice to meet you


(el siguiente post pertenece a una saga llamada Fuiste mi mariposa traicionera..., lo inclui como prefacio para proximas publicaciones acerca de tan "escabroso" tema xD)


“I did no recognize the chaos that controls my mind...”
Maroon 5
El conocer a los suegros ha sido, desde siempre, uno de los aspectos más temidos en una relación y mi caso no fue una excepción a la regla. En cada una de las consuetudinarias y casi religiosas visitas a su casa cualquier ruido era percibido como una muestra de alerta ante la inminente presencia paternal. Más de una vez estuvimos a punto de ser “ampayados” in fraganti en pleno besuqueo momentos en los cuales temí ser perseguido y abollado por un furibundo suegrito convertido en el increíble Hulk con escoba y sartén en mano.
Y es que sus papás eran tan pero tan sobre protectores que, sabiendo que yo estaba con ella en la sala, buscaban cualquier tonto pretexto del tipo “olvide mis lentes en la mesa”, o “voy a la cocina por un vaso con agua”, para bajar y echar un ojo a lo que estábamos haciendo. Además, cuando salíamos la llamaban cada media hora para saber como y donde estaba y para recordarle que la iban a pasar a recoger a eso de las 7:00 p.m. (me van a decir que no era temprano). Es por ello, que debido a las inquisidoras y continuas miradas de sus papás y el resto de su familia (y también de la mía) decidimos contárselos para “formalizar” la relación.
Para mi, los primeros intentos resultaron, vale decirlo, infructuosos. Cada vez que intentaba decírselo a mi papá las piernas me empezaban a temblar y empezaba a sudar frío. No todos los días uno le confiesa a sus padres que esta con una chica y especialmente en el caso de los primerizos, como yo, (y perdónenme la expresión) a uno “se le encogen los huevos”, se muñequea y empieza a balbucear, soltando monosílabos (“arrr”, “duh”) como lo haría Homero Simpson. Pues bien, después de muchos intentos una noche encararlos a los dos, y citándolos en mí cuarto trate de hacerlo lo más breve posible. Pero lo único que logre fue confundirlos aún más pues de mi boca solo salió una frase a medias, emitida a la velocidad de la luz: “Papá, mamá... es...t....c...ch...k, su no...b..e.... es kr....l.... Me sentí tonto y con la mirada al suelo me quede en blanco por un momento que pareció ser la eternidad entera. Ellos me miraban entre extrañados y aterrados como si estuviesen viendo una película de Alfred Hitchcock o Luís Buñuel. Es entonces cuando no sé de donde surgió una enfermiza valentía con la cual pude emitir la bendita frase completa y “más calmadamente”. Mis papás me miraron atentamente, pareciera que estaban esperando ese momento desde hace tiempo pues no se sobresaltaron ni un poco. Lo que sigue es una larga conversación (¿o cátedra?) sobre madurez, sexo y enamoramiento que no viene al caso narrarla. Lo cierto es que ellos lo aceptaron y no me pusieron ninguna traba en el camino.

A la mariposa traicionera le fue mejor, quizá porque ella y sus papás ya habían pasado por lo mismo pues yo era el cuarto o quinto en su lista. Lo cierto es que a partir de ese momento nos quitamos un gran peso de encima y pudimos disfrutar (¿?) de la relación en toda su plenitud. Sin embargo, el tiempo comenzaba a imponerse y con él la rutina, el desgaste y los celos empezaron a aflorar. Ya a punto de cumplir el año (dispensadme por el uso este cliché), comenzó el principio del fin y con este, el inicio de mi auto destrucción y catástrofe interior. En este caso, después del sol, salio la tormenta...